28 febrero 2009

Nuevo día, nueva oportunidad

Las dos cucarachas que comían de los residuos del sándwich de la noche anterior, se esconden entre las sombras de los objetos cercanos buscando su nido. Contiguo al plato de los residuos, hay otro de color azul oscuro, con algo que parece ser talcos que forman una línea junto a otro tanto desperdigado. En el suelo yacen colillas de cigarrillos, entre las que hay un papel enrollado, como si fuera una colilla más, pero no contiene nada, es sólo un cilindro de papel.
Suena la alarma, se escucha un profundo suspiro y estirando su brazo izquierdo totalmente tatuado con manchas de tigre, detiene aquel ruido agudo, sin embargo, es más agudo su dolor de cabeza y el malestar estomacal. Sin ningún ánimo por levantarse, se voltea recargando su peso sobre su costado derecho, frota la piel de su brazo que le da origen a su apodo: Tigre.

Cada mañana, cada amanecer, es una nueva oportunidad para levantar nuestros ánimos de aprender lecciones, es una nueva oportunidad de encarar las situaciones de la vida con optimismo, con aires de cambios positivos. Lástima que Tigre no ve esos horizontes, pues su perspectiva está limitada por sus ambiciosos deseos de poder, riqueza, drogas y todo lo que le de autoridad sobre los demás. El poder y la riqueza están muy bien, pero deben ser para el beneficio de los todos.

Sentado en la orilla de su cama, Tigre experimenta unos segundos de reflexión, lo mismo que le sucede cada mañana, su ser interior le llama. Confundido, intenta hacer caso a esa voz que le suplica un cambio de pensamiento, él agita su cabeza de un lado a otro con mucha rapidez queriendo ignorar. La voz vuelve a exhortar, le suplica un cambio de actitud, Tigre cree que la resaca, le hace escuchar tonterías. Insistente, la voz llama una vez más, le dice que reconozca que no solo es una persona más en el mundo, sino que es muy importante y que puede hacer la diferencia, que pude ser un ejemplo para los demás jóvenes que están siendo atacados por sus pensamientos egoístas. Ésta vez, se nota en Tigre una clara expresión de atención, como si por fin ha escuchado los llamados de su voz interior suplicante, su expresión es como de una persona analítica y pensativa, se levanta de la cama y dice en voz alta:
—Creo que necesito una cerveza.
Seguir leyendo »

26 febrero 2009

Polvo eres y en polvo te convertirás

Sé que muchos han escuchado esta frase, y los católicos la escuchan al menos una vez al año, un día miércoles, al que le llaman de ceniza; efectúan un rito en donde el sacerdote dibuja una cruz con cenizas a cada uno sobre su frente y le dice: "Acuérdate que eres polvo y en polvo te convertirás". Es una frase tomada del libro del Génesis de la Biblia y que también se recalca en Eclesiastés 3:20.
"... pues polvo eres y al polvo volverás". Génesis 3:19.
Una frase similar a la de la biblia la podemos encontrar en el Corán:
"Hemos creado al hombre de arcilla fina". Corán 23:12
Los yoguis hindúes cubren de ceniza sus cuerpos representando su renuncia al mundo físico. Y en la misma cultura hindú podemos notar que la piel del dios Shivá es de color azul grisáceo, representando cenizas, en símbolo del ciclo de vida y muerte. Ejemplos como éstos, los hay alrededor del mundo.

Sin entrar en mayor debate, quiero comentar lo importante que esta frase puede ser para nuestra conciencia. La ceniza en todo ritual religioso, es símbolo de la muerte, es un recordatorio de que nuestro cuerpo es mortal, pero no es necesario que hagamos rito alguno si hemos aprendido todo el tiempo a estar conscientes de quiénes somos y no solo recordarlo una vez al año.

Es necesario recordar a cada instante que nuestro cuerpo físico es mortal y que no debemos estar aferrados a él, pero ésto no significa que no debemos preocuparnos por nuestra salud, por ejemplo; pues es importante cuidarnos para poder desempeñar nuestra misión planetaria. Así que, sin menospreciar al texto bíblico (pues es mera mitología), le doy a la frase del Génesis un sentido más metafísico argumentando y concluyendo en lo siguiente:
Debo recordar que mi cuerpo está hecho de átomos, que mi cuerpo al morir se descompondrá mediante procesos químicos. Y debo recordar que yo no soy mi cuerpo, que soy un ser enteramente divino. Por tanto, mi cuerpo morirá, más no mi espíritu.
Os dejo un lindo poema de Henry Wadsworth Longfellow.

Salmo de la vida

No me digas lamentándote,
¡la vida no es más que un sueño vano!
Puesto que muerta está el alma que dormita
y las cosas no son lo que parecen.
¡La vida es real! ¡La vida es grave!
y la tumba no es su meta.
Polvo eres y en polvo te convertirás,
no se refería al alma.
Ni el goce, ni el pesar
son a la postre nuestro destino;
es actuar para que cada amanecer
nos lleve más lejos que hoy.
El tiempo es breve y el arte es largo
y nuestros corazones, aunque bravos y valerosos,
todavía, al igual que tambores sordos,
tocan marchas fúnebres hacia la sepultura.
En el extenso campo de batalla de este mundo,
en el campamento de la vida,
¡no seas como buey mudo aguijado!
¡ sino héroe en el conflicto!
¡Desconfía del futuro por agradable que sea!
Deja que el pasado muerto entierre a sus muertos.
¡Actúa, actúa en el vivo presente
el corazón firme y Dios guiándote!
Las vidas de los grandes hombres nos recuerdan
que podemos sublimar las nuestras,
y al partir tras de sí dejan
sus huellas en las arenas del tiempo.
Huellas por las que quizás otro que navegue
por el solemne océano de la vida,
un hermano náufrago desolado,
al verlas, vuelva a recobrar la esperanza.
En pie y manos a la obra,
con ánimo para afrontar cualquier destino.
Logrando y persistiendo,
aprendiendo así a trabajar y a esperar.
Seguir leyendo »

23 febrero 2009

Energía fluyendo en tu interior

Mírate, eres un ser hermoso.
La ciencia nos ha demostrado que somos individuos con un cuerpo formado de diversos sistemas. Un montón de átomos formando moléculas, genes, cromosomas, células, tejido óseo, nervioso, muscular, órganos, etc. Al conocer todo esto, hemos aprendido que en nuestro cuerpo hay toda la gama de elementos que se pueden encontrar en el universo, podemos considerarnos como un microcosmos, es lo que físicamente somos.
Con tus ojos puedes ver los objetos que nos rodean, extiende tus manos, míralas, observa tu piel, los dedos, las uñas, los brazos. Alza tu mirada, mírate en el espejo y observa tu rostro, la boca, la nariz, los ojos, el cabello, todo tiene sus características particulares, cada uno de nosotros es diferente a los demás seres humanos y a los otros seres en general, no hay repeticiones exactas. El espejo refleja tu cuerpo físico, magistral obra del universo, hermoso, fuerte y a la vez frágil, complejo, enorme y a la vez minúsculo. Sonríe y mira el reflejo de tu sonrisa en el espejo, tienes una sonrisa hermosa, yo sé que la tienes, inspiradora; mira cada una de las partes de tu cuerpo y agradece a Dios por lo que tienes, admira la naturaleza en ti mismo, alégrate, no importa lo que veas, ayuda a tu cuerpo a segregar endorfinas y mantenerte equilibrado.
Cierra tus ojos y fija más tu atención a lo que no podes ver con tus ojos...

Mira más allá de lo que en el espejo ves.
Somos seres individuales, independientes, diferentes unos de otros, pero a la vez, estamos unidos formando parte del todo. Somos un universo completo y complejo encapsulado en nuestro cuerpo, con una parte más esencial no material, tenemos una parte tangible, pero somos incorpóreos, una abstracción, somos una divinidad formando parte de otra mayor.
Éste es el punto entre el tener y el ser. Tenemos cuerpo, pero no somos materia.
Cierra tus ojos y no intentes imaginarte con tu cuerpo físico, pues tú no eres tu cuerpo, no eres un cuerpo que posee una esencia divina, sino que eres una esencia divina que posee un cuerpo. Eres luz e infinidad, eres inmutable y divino, por eso no puedes ver tu interior de una forma física, en el plano físico no puedes ver la forma de tu ser, ya que no perteneces al plano de las formas ni del tiempo.

Tenemos singularidad, no obstante, somos unidad.
Así que cuando te mires al espejo, mira lo bello de tu cuerpo físico sin olvidar que ése que ves no eres tú, mírate al espejo recordando que eres un ser divino, inmortal, una pequeña porción de Dios. Por tanto, no intentes ofender a tu prójimo, porque así como tú también él lleva consigo ese relativo de Dios que está conectado a ti, si lo haces es como si intentaras ofenderte también a ti mismo.
Hay energía fluyendo en tu interior, úsala para el beneficio del universo, lo que hagas por el prójimo (ser humano o no humano), lo haces también para ti, ¿o no has sentido el placer de servirle a alguien?, una energía de júbilo que hace sentirte relajado, libre del egoísmo, y si aun no lo has intentado... ¿Quieres ser libre? pues entonces hazlo y experimenta la libertad emocional y limpia un poco tu karma. Ya el maestro Jesús explicó:
"Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí". Mateo 25:35.
"... De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis". Mateo 25:40.
Es que ayudar al que necesita, es ayudarse a sí mismo.
Pase lo que pase, hagas lo que hagas, esa energía no dejará de fluir en tu interior, ¡sé consciente de ello!
Seguir leyendo »

Entradas relacionadas con miniaturas